Con la ubicación de las figuras tanto humanas como animales, enseres y mobiliario
Sagrario dio por finalizado el montaje del Belén el pasado 8 de diciembre.
La variedad de figurillas es muy amplia, hay de todo, desde figurillas compradas hasta algunas piezas hechas a mano por la propia Sagrario (os recuerdo que nunca antes había hecho ninguna manualidad de este tipo) e incluso algunas regaladas por amigos durante estos años.
Os recuerdo que este Belén era y es para un niño, por lo que las figuras son "jugables", las compradas no son de gran calidad, pero estás elegidas por la
Yaya con esmero para formar parte del conjunto del Belén y cumplir siempre un cometido dentro del pueblo, ninguna figurilla es de relleno.
Las
figurillas humanas más importantes a destacar, a mi entender, son las realizadas por mi madre, y son aquellas que desempeñan alguna labor especial, y que no son fáciles de encontrar en una tienda, digamos que estén hechas "a la medida del Belén".
Entre ellas yo destacaría al conjunto de lavanderas, un grupo de vecinas que se encuentra todas las mañanas en la orilla del río y después de lavar la ropa la cuelgan y extienden en las eras para que se seque, a mí me parece de lo más entrañable y es un recuerdo muy arraigado en la memoria de mi madre,
Hay un montón de figurillas más que me quedo con ganas de comentar, pero en otras entradas del blog iré detallando más el resto de escenas.
Entre las
figuras animales yo destacaría el rebaño de ovejas de la
Calle de la Abuela, este rebaño, capitaneado por un pastor hecho a mano por Sagrario y un perrillo, es un regalo muy especial de nuestros queridos vecinos
Chema y
Teresa. El rebaño está hecho artesanalmente con barro y es muy antiguo, a mi me parecen unas ovejas preciosas y el conjunto bajando por la calle, con las ovejas despistadas buscando hierbajos por las esquinas me parece que va a echar a andar de un momento a otro.
En el
Belén de mi nieto hay decenas de animalillos, como los habría en el cajón de juguetes de cualquier niño, mas adelante entraré en detalle, que merece la pena.
En cuanto a
herramientas, enseres y mobiliario, la variedad es tanta como los oficios tradicionales de cualquier pueblo y con la particularidad de que en este pueblo también existe mobiliario urbano, además de alguna casa amueblada por dentro y que es visitable... La casa del labrador es un buen ejemplo de herramientas de trabajo, la hoz, la horquilla, pala, rastrillo, sacos, la polea del granero...
Me cuesta resistirme a la tentación de explanarme mucho más, pero esto solo es una pequeña muestra de lo que supuso el montaje de figuras y decoración final. Un montón de horas y de esfuerzo, pero sobre todo un montón de imaginación.
No dejéis de seguir el blog, en las próximas entradas habrá muchos más detalles y anécdotas relacionadas con el
Belén de mi nieto.